Ninguneada desde el primer día, subestimada por todas las princesas y duquesas que han pasado por su lado, bajo la sombra eterna de la inigualable Lady Di y eclipsada hasta la enemistad por Meghan Markle y Kate Middleton, damas y caballeros, ha llegado el turno de la venganza de Camilla Parker Bowles y el Príncipe Carlos respeta su decisión.
La imagen de Camilla Parker Bowles siempre ha pasado desapercibida: nunca se ha reparado en su look ni tampoco ella había dado motivos para entrar en el selecto club de las royals más elegantes de la Corona.
Siempre ha pesado más su papel como novia, amante y finalmente esposa del Príncipe Carlos, pero desde hace un tiempo esto ha empezado a cambiar y lo ha logrado ella misma, la propia Camilla Parker Bowles.
En líneas generales, Camilla Parker Bowles siempre ha sido criticada por la opinión pública que la vio como la tercera en discordia eterna: pese a el Príncipe Carlos siempre la quiso, las presiones de la Reina Isabel pesaron más para que se inclinara por Diana de Gales, una mujer más virginal que Camilla con tantos amoríos a cuestas.
Lo cierto es que Camilla Parker Bowles nunca ha sido la Princesa de Gales y hasta debió enfrentar los rumores de enemistad con la Reina Isabel luego de que le sugiriera como condición al Príncipe Carlos que se divorciara si quería acceder al trono.
A fuerza de estilistas, especialistas en belleza, tratamientos estéticos y algún que otro retoque, la imagen de Camilla Parker Bowles ha cambiado últimamente como royal y como creadora de tendencias, especialmente para mujeres mayores de 50 años.
Sus sombreros, sus vestidos originales, sus faldas midi, sus zapatos cómodos han sido ignorados durante demasiado tiempo para Camilla Parker Bowles.
La revista Glamour se ha encargado de reivindicarla y las fotos hablan por sí solas. ¿Les gusta esta versión de Camilla? ¡Al Príncipe Carlos sin lugar a dudas!