La noticia que ha recibido la familia real española este viernes es el tiro de gracia de una semana fatídica para todos y cada uno de sus integrantes: todo ha girado alrededor del emérito Rey Juan Carlos, quien ha sido el protagonista principal de días oscurísimos para la Corona y quien ha recibido la noticia más triste hace unas horas: ha fallecido su compañero y amigo de toda la vida, víctima del coronavirus, Carlos Falcó.
El Rey Juan Carlos no tiene consuelo: expulsado de la familia luego de los escándalos por corrupción que sacuden a la familia real, angustiado por la decisión de su hijo Felipe de cortar lazos definitivos con la Casa Real y rechazado por Sofía, al emérito solo le quedaban unos pocos amigos incondicionales, y es Falcó quien hoy ha perdido la vida.
Carlos Falcó ha sido el amigo incondicional del Rey Juan Carlos y el padre de Tamara Falcó, una de las grandes figuras de España: su vinculación y la de su familia con la realeza se remonta a más de un siglo. Su padre, el duque de Montellano, fue la mano derecha del rey Alfonso XIII. Esa amistad continuó a través del Rey Juan Carlos y Carlos Falcó.

El amigo del Rey Juan Carlos falleció a los 83 años de edad: había sido internado de urgencia en el centro hospitalario Fundación Jiménez Díaz diagnosticado por coronavirus. Ha engrosado la lista de víctimas y la noticia ya ha llegado a Juan Carlos, quien a principios de año había sufrido la pérdida de su hermana, la Infanta Pilar.
Falcó había dado positivo en la prueba del COVID-19. Tal como informaba su hija Tamara, su situación era muy crítica ya que pertenece al grupo de riesgo por su avanzada edad. Habían intentado ocultarlo a través de publicaciones en las redes sociales, pero la familia del compañero de aventuras del Rey Juan Carlos estaba muy preocupada.

Más allá de la edad, lo cierto es que a diferencia del Rey Juan Carlos, Falcó gozaba de muy buena salud y no presentaba ninguna patología previa al coronavirus, que se ha cobrado más de 800 vidas en España. Finalmente, ha sido el COVID-19 lo que ha acabado con su vida. Una de las imágenes más memorables de los amigos ha recorrido todos los portales:

Carlos Falcó deja atrás una huella imborrable en el mundo mediático del cual el emérito Rey Juan Carlos ha sido parte principal. Sus orígenes aristocráticos, su tumultuosa vida sentimental y los negocios exitosos fueron los tres grandes capítulos de una vida que este viernes se termina, pero deja una huella imborrable en toda España. Que en paz descanse.