Antes de que se agrave la situación en el país por el coronavirus, Gustavo Garzón viajó a Formosa para filmar una nueva película. Pero jamás imaginó lo que podría llegar a pasar.
De pronto, lo que comenzó como un viaje placentero de trabajo, se convirtió en un verdadero calvario para el actor. ¿Qué fue lo que pasó?
Cuando el presidente Alberto Fernández anunció en conferencia de prensa que, todos los argentinos deberán cumplir con la cuarentena obligatoria, Gustavo comenzó a vivir una odisea.
Tras este anuncio, rápidamente todos los vuelos de cabotaje quedaron suspendidos y el actor tristemente debió aislarse en una cabaña, lejos de su familia.
"Yo viajo en un auto por mi cuenta con dos personas más. Tuvimos que tramitar los permisos con Gendarmería para poder pasar por Chaco, que está complicado", expresó Garzón.
Además Gustavo al borde de las lágrimas agregó: "Tengo a mis hijos discapacitados y necesito llegar sí o sí. Tengo que hacer 1.100 kilómetros".
Más allá de tener suficiente comida hasta el 31 de marzo, lo que más apena al actor es la distancia que lo divide de sus herederos en este momento crucial para el país. ¡Fuerzas!