Marcelo Tinelli armó las valijas y viajó con parte de su familia hacia Esquel para vivir allí el aislamiento social obligatorio que decretó Alberto Fernández. El problema fue justamente el viaje en plena cuarentena.
"No estamos de vacaciones, teníamos la posibilidad de hacer la cuarentena en Esquel, ya que Marcelo tiene domicilio acá hace 22 años", justificó Guillermina Valdes en un comunicado.
Al parecer, las consecuencias del viaje al sur estaban fuera de los análisis de Tinelli. Pero la actitud del conductor ante el pedido del Presidente le trajo un dolor de cabeza.

De hecho, el mismísimo mandatario se refirió al polémico viaje. "Si la autoridad dice por ley, porque sacamos un DNU, que todos se encierran en su casa, nadie debe salir de su casa, de ningún modo", comentó al ser consultado por Oscar González Oro acerca de la polémica con Tinelli.

También otras figuras, como Jorge Lanata, Viviana Canosa y Jorge Rial, cargaron en contra de la actitud del conductor de El Trece.
Pero las figuras públicas no fueron las únicas que interpelaron al conductor. La sociedad en general también lo hizo y las palabras que le dedicaron fueron feroces.
Por eso, el conductor que mantiene el perfil bajo para no generar más lanzas en su contra, tomó una decisión para blindarse de las críticas y hacer oídos sordos. Si bien hace unos días se podía comentar en sus posteos de Instagram y (al parecer) ante la enorme cantidad de críticas, decidió quitar la posibilidad a sus seguidores de dejarle algún comentario. ¿No se la bancó?