Muchas personas han tenido que tomar ciertas decisiones inesperadas en sus vidas tras el avance del coronavirus por distintos países, tal como sucedió con Meghan Markle, el príncipe Harry, y su hijo Archie, que tuvieron que abandonar la isla de Vancouver para mudarse a California.
El duque de Sussex y su esposa lo hicieron justo antes que varios Estados cerraran sus fronteras. La difícil situación que atraviesa Canadá, donde pudieron disfrutar de unas vacaciones de los compromisos institucionales, llevó a la familia a instalarse en su residencia de Los Ángeles.
De acuerdo a la información que brindó Page Six, el príncipe Harry y Markle se mudaron a California junto al pequeño Archie. Los tres tomaron un avión privado luego de que el primer ministro canadiense, Justin Trudeau anunciara el cierre de fronteras.

A sólo días de que se haga efectiva su renuncia a la realeza, el hijo menor del príncipe Carlos y Meghan, decidieron mudarse a una residencia cercana a Hollywood.
De todos modos, el duque de Sussex y su familia, a causa del coronavirus, debieron adelantar el cese de responsabilidades como representantes de la familia real británica.

Algunos medios británicos sostienen que el príncipe Harry y la actriz estadounidense sienten que la isla de Vancouver donde poseen una lujosa mansión, no encaja con lo que ellos necesitan.

Además, se sabe que el duque de Sussex y su esposa, alquilaron los últimos vuelos que salían de Canadá con destino a Los Ángeles. Meghan ha sido quien ha querido instalarse cerca de la meca del cine, probablemente por si surge alguna propuesta de trabajo.