Estos son días muy difíciles para las personas en el mundo, el coronavirus gana terreno poco a poco y se sienten los primeros síntomas en la realeza, eso lo sabe la reina.
Isabel sabe que la única opción que maneja es resguardarse lo mejor que pueda ante la pandemia, por eso se refugia en el castillo de Windsor a la espera de buenas noticias.
La última decisión de la monarca tiene que ver con una fecha muy importante para ella y es la celebración de su cumpleaños que, como van las cosas, tendrá que esperar.
Desde el palacio de Buckingham aseguran que barajan otras formas de celebrar el nacimiento de la inglesa, pero no quieren una aglomeración de personas ni mucho menos.
El terrible virus sigue paralizando al mundo y ahora ni la británica se salva de sus repercusiones, pronto cumplirá los 94 años de edad y la celebración tendrá que esperar.
Generalmente el cumpleaños de Isabel II consiste en un desfile Trooping the Colour que se hace desde el siglo XVII con toda la familia en el balcón del palacio de Buckingham, pero este año no se realizará.
Todas las reuniones de la familia real se han cancelado y la famosa por ser paciente de alto riesgo debido a su edad debe guardar estricta cuarentena. Desde Windsor espera lo mejor.