El momento tan temido por Meghan Markle ha llegado durante su tenso regreso al Reino Unido: la gran mayoría de los ingleses no le perdonan que se haya casado con Harry en una boda fastuosa lograda en buena parte gracias a los impuestos de los contribuyentes para que después se vayan a vivir a Canadá.
Meghan Markle siempre supo que acapararía toda la atención apenas aterrizara en Londres: sería el centro de la atención mediática mundial tras el Megxit: cuidó cada detalle con su entallado vestido firmado por Victoria Beckham, el peinado y un maquillaje digno de la estrella de Hollywood en quien planea convertirse una vez que regrese a Norteamérica.
Sea en Vancouver, Canadá, o en Los Ángeles, Estados Unidos, lo único que tiene en claro Meghan Markle por estas horas es que no piensa volver nunca más: fue abucheada en vivo por los londinenses presentes durante un acto no oficial y ha sido el precio más caro que ha pagado hasta el momento por abandonar la monarquía: no la quieren.

Acompañada bajo la lluvia junto a Harry mientras él la protegía con un paraguas deslumbrados mutuamente de amor, lo que se les escapó de las manos fue la reacción de las personas que se agolparon en la calle para dedicarles un abucheo que ha desencajado a Meghan Markle y a Harry.

"¡Buuuuuuuu! ¡Buuuuuuuu! ¡Buuuuuuuu!", les dedicaron especialmente a Meghan Markle, quien se sintió contrariada ante el incómodo momento. Los congregados para el escrache gritaron su nombre y no le dieron un recibimiento tan cordial ni tan efusivo como cuando la pareja se comprometió.
Ni siquiera Harry y Meghan Markle recibieron aplausos al llegar: el público inglés no perdona y lamentablemente para ellos no tienen otra opción que soportar el malestar social que genera su presencia hasta al 31 de marzo, el bendito día que por fin acabe su "reinado"como miembros de la familia real británica.

Queda a las claras que no les será fácil amoldarse a la nueva tanto para Harry como para Meghan Markle: fueron la pareja de oro en el Reino Unido y ahora son públicamente abucheados.
La bronca con Meghan Markle tiene el plus de que es estadounidense mientras que a Harry no le perdonan que haya renunciado a su familia y al cariño que siempre le tuvo la gente: en las encuestas siempre estuvo hasta por encima de la Reina Isabel. Nunca imaginó este momento. El costo de las decisiones se paga en vida.