El emérito Rey Juan Carlos atraviesa la cuarentena aislado en un anexo del Palacio de Zarzuela sin contacto con ningún miembro de la familia: Sofía ya ha retomado su agenda solidaria para donar 260 mil litros ante la pandemia, la Reina Letizia continúa confinada en su despacho mientras que el Rey Felipe salió a visitar centros de urgencia.
El tiempo que pasa el Rey Felipe en su despacho ha generado que la prensa accediera a abrir sus puertas del Palacio donde hace ya tres semanas anunciaba el fin del sueldo mensual de 190 mil euros para su padre el Rey Juan Carlos y el rechazo histórico a la herencia del monarca abdicado.
Que el Rey Felipe haya aceptado que el Rey Juan Carlos permaneciera hasta que se cumpla la cuarentena había levantado rumores sobre una tregua entre padre e hijo tras el comunicado oficial del pasado 15 de marzo, el domingo que Felipe sacudió para siempre las estanterías de la Casa Real.

El Rey Juan Carlos recibió la visita de su hermana Margarita hace unos días, quien transmitió la noticia de que no había podido verlo: "Somos transmisores", señaló después visitarlo ya abatido tras revelarse su vinculación con varias cuentas en las cuales involucraba al Rey Felipe y a la Princesa Leonor.
Si alguna esperanza quedaba en el Rey Juan Carlos, hay un gesto que le ha desgarrado el alma: el Rey Felipe ha mandado a retirar todas las fotos de Zarzuela donde aparece su padre en soledad. Hasta el retrato oficial de sus padres ha retirado del despacho donde decide las medidas ante la pandemia que ha atacado a España como a pocos países en el mundo.

El mensaje del Rey Felipe al Rey Juan Carlos ha sido contundente: las últimas imágenes que Zarzuela ha publicado han dejado a las claras que la ruptura es total y que una vez cumplida la cuarentena no es descabellado pensar que Juan Carlos efectivamente deje España y viva sus últimos años en un retiro voluntario.

A la foto oficial, el Rey Felipe ha decidido quitar la imagen con el Rey Juan Carlos con él, un retrato en blanco y negro de padre e hijo totalmente desterrado: se trata de una imagen icónica tras su proclamación como rey en 2014. El destierro de Juan Carlos se suma a una serie de malas noticias que han ido acompañando al emérito a quien ahora su hijo no quiere ver ni en fotos.