Desde que comenzó la cuarentena la vida de Harry y Meghan Markle ha sufrido muchísimos cambios por decisión propia y ajena: sumidos en el más absoluto silencio, dejaron Canadá, viven en Estados Unidos, pero no se sabe por cuánto tiempo: apareció una amiga de Harry y tiembla Meghan.
Luego de la renuncia oficial a sus obligaciones como miembros reales el último 31 de marzo, Harry y Meghan Markle dieron un nuevo vuelco en cuestión de meses: dejaron su mansión en la isla de Vancouver, Canadá, y se instalaron en Malibú, Los Ángeles, donde las primeras noticias que llegaron no fueron buenas.
A los rumores de crisis entre Harry y Meghan Markle se suma la aparición de una amiga del hijo menor del Príncipe Carlos: se trata de Jane Goodall, quien rompió el silencio con Radio Time, una cadena a la cual le confesó que suele conversar con Harry diariamente y él le ha confesado que “está teniendo algunos dificultades en su nueva vida en Estados Unidos”.
Si bien Goodall fue extremadamente cuidadosa de lo que dijo, ha dejado entrever los continuos problemas que Harry ha experimentado por romper las relaciones con su familia paterna (se ha quitado el apellido Windsor) y el calvario que ha sido para él asegurar la protección de su familia ya que no es miembro de la familia real.
La confidente de Harry habló con The Guardian y aseguró estar preocupada por el futuro de la pareja, errante y sin fortuna desde que dejó el Reino Unido: en Vancouver la paz anhelada no fue tal por la presencia de los paparazzis y qué decir en Los Ángeles por donde el coronavirus ha comenzado a extenderse desde el norte de Estados Unidos.
"No sé por dónde va a llevar su carrera, pero sí, hemos estado en contacto. Creo que ahora está encontrando la vida un poco difícil", lamentó la doctora y amiga de Harry, quien rompió sus vínculos con la familia real al quitarse el apellido Windsor tal como trascendió el lunes y ahora se encuentra en la más absoluta incertidumbre sobre su futuro.
De esta manera vuelve Jane Goodall a abrir la polémica: es la misma amiga de Harry que reveló a la prensa información relativa a la vida privada del matrimonio con Meghan Markle y que había contado que cuando visitó a Archie, intentó que imitara el saludo clásico de la Reina Isabel con su mano. Seco, sin la mejor de las caras, Meghan Markle y su marido le aclararon que Archie no crecería así.