Debido a la cuarentena obligatoria y la suspensión de todos los programas de televisión, ha habido mucho tiempo para pensar quiénes iban a estar y quiénes no en el Super Bailando 2020, y parece que Lourdes Sánchez tiene incidencia en las decisiones.
En los últimos días se desató en conflicto a causa de que la reconocida bailarina hizo algunas confesiones sobre ciertos participantes del Bailando sin ningún tipo de filtro.
Es que a Lourdes no le interesa el qué dirán y dice lo que piensa sin tapujos, claro que muchos piensan que es porque tiene el apoyo de alguien muy importante.
Ella es la esposa de uno de los productores más importantes del país, el famoso Chato Prada, quien dirige muchas cosas del programa de Marcelo Tinelli.
Más allá de saber que tiene el sostén de su pareja, Sánchez no se refugia en él y hace tiempo que es una figura completamente independiente de él con una gran importancia en el mundo del espectáculo.
Por eso, la mamá de Valentín no tuvo problema en decir que no se lleva bien con Laura Fidalgo: " No tengo mucha onda. La respeto quizás como maestra, pero no hay onda; el año pasado me lo demostró en la pista. Hubo una salsa de a tres que me corrigió un paso que yo lo había hecho bien y quiso traer una bailarina para que lo muestre.
"A mí como bailarina quizás no me gusta. Son gustos. A mí no me gusta mucho. A veces la veo como Marcelo Iripino en mujer. Yo a Iripino lo amo, pero ella está como pasada de energía", finalizó Lourdes dejando bien claras las cosas entre ella y la jurado del BAR.