El mundo parece haberse complotado contra Meghan Markle desde un tiempo ya anterior a la expansión del coronavirus. A su calvario en Londres, su paso errante por Vancouver y ahora su mudanza a California, se le suma una serie de tristezas que acumula la actriz de 38 años.
Lo que parecía alivio para Meghan Markle tras abandonar la familia real británica, no ha sucedido ni durante los pocos meses de vida en los bosques de Vancouver y la bienvenida a su país, los Estados Unidos, ha sido la tan temida: empezó con las palabras del presidente Donald Trump anunciando que tanto ella y Harry deberán pagar su custodia y ahora ha pasado algo más grave.
Cuando Meghan Markle quería instalarse en paz en su mansión de Malibú junto a Harry y el pequeño Archie, justo cuando el Príncipe Carlos anunció que se haría cargo de la seguridad privada de la familia fija anualmente en 4 millones de dólares, ahora apareció Doria Ragland, la madre de Meghan.

Meghan Markle organizó toda su agenda antes de ir a visitar a su madre, pero a través de una llamada de la propia Gloria decidió no ir y quedarse en su casa de Malibú. Los riesgos de contagio son enormes en el país que lamentablemente este lunes ha anunciado que superó la barrera de las 10 mil víctimas fatales.
Tal como consignó Vanitatis, Meghan Markle es consciente de la gravísima situación que se vive en su país adonde acaba de llegar junto a Harry y su pequeño Archie: pese al dolor que le da no poder abrazar o siquiera visitar a Dora, Meghan cumple a rajatabla el aislamiento: tiene 63 años dentro del grupo de riesgo.

"Una de las principales razones por las que Meghan Markle quiso elegir en Estados Unidos fue estar cerca de su madre; Meghan está desconsolada", citó una amiga cercana de la actriz y de Harry ante el medio británico The Sun. Ante este escenario, Meghan y Doria hablan por teléfono y se comunican a través de videollamada.

"Obviamente no es lo mismo", indicó la fuente citada ante The Sun por la tristeza que siente Meghan Markle, impaciente por ver y abrazar a su madre. Doria quien es la única persona de su familia capaz de haberla contenido en los momentos más difíciles mientras el padre de Meghan y sus hermanos hablaban pestes de la actriz. Una llegada impensada a la ciudad donde nació, en el peor momento.