Es lo que más le duele en el alma: una causa por la cual ha dejado mucho tiempo e invertido todo su esfuerzo. Ya lo había expresado en Canadá, pero el tiempo pasa y el dolor no cesa: Harry rompió el silencio desde que se instaló en Estados Unidos y dejó el mensaje ante la cancelación de los Invictus Games.
Ya en marzo de este año, Harry anunció la suspensión de la serie de competencias en distintas disciplinas para los veteranos de guerra quienes sufrieron lesiones o enfermedades irreversibles. Pese a ello la tristeza ha vuelto a invadirlo ya que este fin de semana la competencia debía comenzar.
El lugar elegido para el certamen que apadrina Harry era La Haya, en los Países Bajos: es por ello que el Duque de Sussex ha compartido un video en las redes sociales, el primero que ha grabado desde su nueva casa en Los Ángeles con palabras de esperanza y motivación para los participantes en lugar de hacerlo masivamente ante multitudes.
"Espero que la familia Invictus se apoye de manera mutua en este momento tan difícil. Escucho historias increíbles de familias que se reúnen a través de videollamadas: piensen en aquellos que han sido callados o que ya no son visibles en los sitios de chat. Ustedes son los mejores en esto, así que no tengo dudas de que se están uniendo y apoyándose unos a otros", dijo Harry.
"Pese a que no podemos juntarnos, estoy feliz que haya un montón de actividades virtuales planificadas para esta semana. Les animo a todos a involucrarse, si pueden: podría ser divertido y un cambio de la norma", expresó Harry, ya más relajado, con una sonrisa en la cara.
"La vida ha cambiado dramáticamente para todos nosotros desde la última vez que estuve en La Haya, pero el equipo realizó un trabajo increíble para adaptarse y está ocupado haciendo planes para el próximo año. Las nuevas fechas serán compartidas con ustedes muy pronto", admitió Harry, esperanzado.
En tiempos normales sin pandemia por coronavirus, el evento iba a ser una de las primeras apariciones públicas de Harry tras alejarse de sus funciones como integrante de la Familia Real el 31 de marzo. Ahora que vive en Los Ángeles junto a Meghan Markle y Archie ha reconocido cuánto extraña los Invictus Games. Sólo es cuestión de tiempo.