Práxedes Candelmo comenzó a ser reconocida en los medios por su denuncia contra el Bambino Veira, pero tras un tiempo fuera de los medios, la Revista Gente la encontró en la primera línea de la lucha contra el coronavirus.
La mujer de 46 años trabaja como enfermera en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Argerich, ubicado en el mítico barrio de La Boca.
Por la denuncia de "Praxis", el exentrenador de fútbol pasó 11 meses en la cárcel de Villa Devoto y nunca fue considerado de la misma manera.
Hoy, los compañeros de Candelmo rescatan su profesionalismo a la hora de atender sus pacientes, en un momento donde los trabajadores de la salud están siendo especialmente valorados como se merecen.
Sobre su presente, la enfermera del Argerich declaró a Gente: "De alguna manera, curo mis propias heridas y ayudo a los demás a cerrar las suyas y seguir adelante".

"Me discriminaron en todos lados, pero hay una parte del caos que se adapta al caos, entonces te acomodás a todo. Mi valor está en el presente. Lo del “quetejedi” es un tema del pasado y no puedo quedar en el pasado", enfatizó la profesional de la salud.

Sobre su pasado, Práxedes Candelmo terminó su mensaje: "No me hago la víctima, incluso aquí me ven, pero hay gente de mi edad que sufrió mucha persecución. Hay algunos que pueden reinventarse riéndose de lo que pasó, y otros, como yo, que preferimos elaborarlo curando a la gente".