La Reina Letizia y su suegra doña Sofía conviven durante la cuarentena y no ven las horas que termine y cada una pueda seguir con su vida como ellas quieran: el espacio en común no es para nada menor y los anexos del Palacio de Zarzuela evitan durante buena parte de la semana que una sepa siquiera de la existencia de la otra. Pero hay secretos que no se pueden esconder.
De acuerdo a lo revelado por Diario Gol en su última portada, doña Sofía conoce al detalle los pasos que da o deja de tomar la Reina Letizia: no es difícil imaginar quiénes son sus informantes luego de haber acompañado en el trono a su marido Juan Carlos desde el 22 de noviembre de 1975 hasta el 19 de junio de 2014.
Cuando se creía que la Reina Letizia cumplía el confinamiento a rajatabla, ha salido a la luz que la nuera de doña Sofía abandona la tensión que se respira en cada rincón del Palacio de Zarzuela donde hace más de 40 días no se habla de otra cosa más que cómo combatir la pandemia por coronavirus con epicentro en Madrid.
Si hay alguien que ha debido realizar un esfuerzo mental sin precedentes en la Casa Real esa es justamente la Reina Letizia, una de las primeras en temer al contagio del virus luego de haber estado reunida con Irene Montero, la ministra de Igualdad, quien dio positivo al test.
Confirmado el contacto entre la Reina Letizia y Montero, la nuera de doña Sofía ha sido aislada de su propia familia hasta que se sometió al test junto al Rey Felipe y a sus hijas la Princesa Leonor y la Infanta Sofía: todos dieron negativo, pero las tareas ejecutivas continuaron realizándose en despachos separados de Felipe por precaución.

Una vez que pasó la tormenta, la Reina Letizia ha necesitado salir de Zarzuela. De hecho, este viernes fue su segunda visita oficial pública fuera del Palacio. Lo que no esperaba es que su enemiga íntima protagonizara un capítulo de la guerra fría que mantienen ventilando las razones extraoficiales de su salida.
La Reina Letizia se escapa en secreto, tal lo consignado este fin de semana, para cumplir con una de sus pasiones y cables a Tierra: las clases de danza y ballet que permiten tener un cuerpo tonificado y la mente despejada después de tantas horas críticas. El problema es que la información que efectivamente llega del entorno de doña Sofía, tal como consigna el sitio Gossip, no ha querido más que marcar las diferencias de trato y privilegios entre la Reina y los ciudadanos, nuevamente confinados ante el rebrote de la pandemia.