Una vez más, Juana Viale estuvo al frente del programa de almuerzos de su abuela, Mirtha Legrand, quien decidió alejarse del medio para cumplir con la cuarentena por la pandemia de coronavirus.
Sin embargo, la lucha por el rating es cada vez más fuerte y una vez más la actriz tuvo que poner todo de sí para conquistar a los televidentes en la pantalla de El Trece.

Si bien durante los últimos fines de semana la nieta de Mirtha Legrand se muestra cada vez más desenvuelta en su faceta de conductora, eso no bastó para cumplir con las expectativas este domingo, ya que no fue un día cualquiera en la televisión.
Desde que falleció su hermana gemela Goldie, la histórica conductora no había aparecido en la televisión, hasta este domingo cuando se comunicó con su nieta Juana para darle apoyo e intentar subir el número del rating, pero eso no fue posible ya que mientras tanto en Telefe, Jésica Cirio daba su testimonio en "La Peña de Morfi", luego de que su esposo Martín Insaurralde diera positivo por coronavirus.

La blonda bailarina habló a través de videollamada en el ciclo que conduce junto a Gerardo Rozín y reveló cómo viene atravesando este momento en su familia. Por desgracia para Juana Viale, dobló en el rating a su programa que apenas obtuvo 4 puntos, frente a los 10 de Telefe.
La hija de Marcela Tinayre había repuntado su número promedio los sábados cuando le toca enfrentar a PH, el programa de Andy Kusnetzoff, pero esta vez no pudo con "Morfi".

Este domingo, los invitados al programa de almuerzos que conduce Juana Viale fueron José Eduardo Abadi, Sandra Mihanovich, Noelia Marzol y Sergio Verón.
Dicha edición tuvo el condimento extra del inesperado llamado de La Chiqui para hablar con su nieta y actual conductora del ciclo: "Hace muchísimo, yo hace 90 días que estoy encerrada. Estoy reponiéndome. Lo de tu tía Goldie fue muy fuerte. Me estoy reponiendo de a poco. Es muy difícil en estos momentos tan dramáticos, es terrible, terrible, hay que vivirlo para saber qué sufrimiento es eso. Me estoy esforzando para salir, para estar bien. Si hubiera estado allí, habría llorado todo el tiempo. ¿Te acordás cuando te dije que ese sillón tiene dueña? Ahora tiene dos dueñas", le dijo.