Flavio Mendoza se mostró muy preocupado y enojado por la crisis económica que atraviesa el país, derivada de la cuarentena obligatoria por coronavirus.
La industria artística es una de las más perjudicadas, y el coreógrafo lleva un poco más de tres meses sin poder trabajar para sostener su vida y la de su hijo Dionisio.

En ese marco, dialogando en “Polino auténtico”, el bailarín reconoció que se vio en la obligación de vender su departamento que tanto esfuerzo le costó comprar.
“Ya no se puede sostener, necesitamos trabajar de alguna forma”.

El director artístico manifestó la necesidad de comenzar a diagramar los protocolos necesarios para retomar las actividades, ya que de otra manera se verán en una situación muchísimo más complicada.
“La estoy pasando mal, como todo el mundo, pero hay gente que la pasa peor, me angustia y no sé cómo ayudar”.
Ya en la semana, Flavio había roto en llanto en “Corte y confección”, sensibilizado por las necesidades de la sociedad en general y de los artistas en particular.
La incertidumbre de Mendoza es muy grande, ya que de él dependen muchas familias, quienes prestan servicios en su propio teatro que se encuentra cerrado, en sus espectáculos y en la escuela de danza.