Alejandro Fantino recibió en mano una carta de amor de una televidente, que contaba una historia un poco triste y que valía la pena dar a conocer.
Con esa idea en mente, el conductor de “Fantino a la tarde” se dispuso a leer la misiva al aire, conmoviendo a los presentes en el estudio.

Resulta que la mujer en cuestión le mencionaba al presentador que se encontraba casada con un buen hombre, pero que estaba enamorada de otro y dejó todo por él.
El relato hizo recapacitar al periodista y esa noche se puso a ver “Los puentes de Madison” con su esposa, Coni, y no llegó a terminarla de la emoción.

Al día siguiente, el comunicador narró lo vivido y el hecho de que no había visto el resultado, cuando Marcela Tauro tuvo un desliz y le contó cómo terminaba la película.
"Esa es una historia como la que leíste ayer, nada más que la señora, al final, no se juega".
De nada valieron las lágrimas del hombre luego de arruinado el desenlace, pero se lo tomó con humor y le respondió a su colega entre risas:
"¡No! ¡No me cuentes el final! ¡Me falta media hora!".