En los últimos 13 años Britney Spears atravesó momentos de mucha angustia, pero finalmente hoy y después de una incesante lucha con campañas de sus fanáticos incluídas, logró lo que tanto buscaba. La justicia dictaminó liberar a la artista de la tutela de Jamie, su padre, quien durante todo este tiempo estuvo a cargo de cada una de las decisiones respecto de la vida de ella y también de sus dos hijos.
Desde el año 2008, el progenitor de "La Princesa del Pop" fue quien controló cada una de las cuestiones sobre ella: su dinero, su carrera profesional y también el destino de los descendientes de la cantante, Sean y Jayden. Por eso, el movimiento "Free Britney (Liberen a Britney)" comenzó una movida en las calles y también en las redes sociales para que el reclamo de su ídola fuera escuchado por las autoridades correspondientes.

Los fanáticos de Britney colmaron las calles con su reclamo.
Para esta difícil misión, Britney eligió a Matthew Rosengart como su abogado para que la represente ante la justicia, y fue el letrado el que llevó adelante la causa y logró el objetivo que tanto esperaba su cliente: terminar con la tutela de su padre. En su primera declaración tras conocerse la resolución final, el letrado manifestó su satisfacción con una simple pero contundente frase que lo resume todo: "La pesadilla terminó".
Abatido
Por su parte, el padre de Spears también hizo su primera declaración mediante su abogada, y en él se mantuvo firme su postura de asegurar que esto no es algo bueno para ella. "El señor Spears ama incondicionalmente a su hija Britney. Durante 13 años, ha tratado de hacer lo que es mejor para ella, ya sea como curador o como padre. Cualquiera que haya tratado de ayudar a un miembro de la familia a lidiar con problemas de salud mental, puede entender el trabajo diario que esto requiere", dice en una parte del comunicado, y luego afirma que la resolución es "una pérdida para Britney".