Puede acceder a los platos más exclusivos del mundo y adonde vaya lo agasajarán con lo mejor de la gastronomía local, sin embargo, para Lionel Messi hay una comida preferida, única en todo el planeta, a la que no cambia por nada.
Según reveló el sitio Gastrolabweb, el mejor jugador del mundo tiene una comida especial que no solo se vincula con los sabores preferidos y los alimentos que más le gustan, sino con el corazón. El plato predilecto de Lionel Messi se relaciona con su infancia.

En Argentina puede ir con papas fritas.
Aunque Lionel Messi ha sabido adaptarse a los sabores de Cataluña, con sus panes con tomates y ajo, y luego se plegó a las delicias de Francia, no hay duda de que al jugador siempre lo tira el corazón a la hora de sus preferencias gastronómicas.
En una entrevista que brindó en 2021 al Diario Olé, Messi confesó que no existe mejor plato que la receta de las milanesas de pollo a la napolitana que prepara Celia María Cuccittini, la progenitora del rosarino.

No falta un desayuno con mates y sus hijos.
Para esta comida se necesitan 500 gramos de milanesa de pollo, aceite, 2 papas blancas cortadas en rodajas, salsa de tomate, 200 gramos de jamón, 200 gramos de queso mozzarella o quartirolo, tomate cortado en rodajas, orégano y tomillo. Al momento de empanar, se usa harina, dos huevos, leche y pan rallado.
Lo primera es hacer las milanesa, con un paso por la harina, luego los huevos y, finalmente, el pan rallado. Se pueden cocinar fritas o al horno. Una vez que ya están listas, colocar el jamón y la mozarrella hasta que se derrita. Para servir, salsa de tomate, aceite de oliva y orégano.

En la casa de Lionel, él es el asador.
Raíces italianas
Influenciado por su apellido, Lionel Messi disfruta de esta milanesa napolitana, plato típico de la gastronomía rioplatense propia de Argentina que tiene su origen en la inmigración italiana.

Medialunas, otra de las delicias preferidas del crack.
Según mencionan los expertos, en la historia de la cocina argentina, el nombre del plato no procede de la ciudad de Nápoles, sino del primer lugar donde se cocinó: el restaurante Nápoli de la ciudad de Buenos Aires. Allí se sirvió por primera vez en los años 40 con el nombre de “milanesa a la Nápoli”.