El 2022 parece ser un año bastante turbulento para Lizy Tagliani, al menos en el área sentimental.
La famosa sorprendía a todos con el anuncio del repentino final de su noviazgo con Leo Alturria y peor aún, trascendieron públicamente los detalles de por qué la relación de Lizy Tagliani había llegado a su fin.

Lizy conoció a Leo en febrero de 2019 y se separó a fines de enero del 2022.
Todo indica que, el encargado de edificios que enamoró a Lizy Tagliani al aire de "El Precio Justo", la engañó meses antes de que ella diera a conocer la ruptura. Una mujer llamada Antonella habló con lujo de detalles acerca de cómo era su vínculo con el hombre oriundo de Córdoba.
En medio de lo que aparentaba ser una complejo duelo para la actriz, les dio otra gran sorpresa a sus fanáticos y seguidores: presentó a un nuevo amor, que aparentemente de nuevo no tenía nada, ya que hacía años se conocían y estaban en contacto.

Semanas atrás, presentó públicamente ante sus amigos a Sebastián Nebot, un joven político oriundo de Mendoza, que tiene 33 años.
A diferencia de otras relaciones, esta vez la protagonista de "Los Bonobos" decidió mostrar frente a todos quién es el afortunado que ha conquistado su corazón. Sin embargo, para algunos eso podría traerle más de un dolor de cabeza y ejemplo de esto fue la contundente opinión que dio Ángel de Brito al respecto.
Está entrando en un juego mediático que no le suma nada.

Los seguidores de Ángel querían saber su opinión del nuevo romance de Tagliani y el periodista fue sincero. Si hay alguien que sabe cómo el juego mediático puede afectar una relación, es él.
Verdaderamente enamorada o actúa por despecho
El conductor de "LAM" se refirió específicamente al manejo que hace Lizy Tagliani de su actual romance, sobre todo en las redes sociales. Pues, es extraño que ella haya pasado tan rápido de amar a Leo a profesar el mismo amor por otra persona.
Ciertas versiones incluso indican que tuvo un inesperado encuentro con Alturria en un boliche, la semana pasada, donde terminó a los besos con él y en medio de un escándalo de llanto por parte de su flamante novio. Una escena que no representa un buen augurio.