Para nadie es un secreto que Belén Francese es una de las personalidades más histriónicas de la farándula nacional.
Tras convertirse en madre por primera vez, la exmodelo tuvo que enfrentarse a un mundo nuevo y, al parecer, al principio no le fue tan bien como esperaba. Por suerte, Belén Francese recibió la gran ayuda de su marido.

Francese y el empresario mendocino se casaron el 30 de diciembre de 2020.
En diálogo con Germán Paoloski, el conductor de "No es tan tarde", magazine que se emite en la trasnoche de Telefe, Belén Francese contó un insólito miedo que la asaltó con el nacimiento de su hijo y el cambio de pañales.
Estaba muy temerosa y lo mandaba al papá. Él ya tenía experiencia.

Vitto cumplió hace algunas semanas 9 meses.
Después de esas semanas iniciales, la mediática tomó coraje y puso en práctica todo lo que había observado muy atentamente de las conductas de su esposo, por lo que ahora ya se convirtió en la cambiadora oficial de pañales del bebé.
Confesó además que convertirse en madre es algo con lo que soñó toda su vida, pero por supuesto no imaginaba cómo sería esto en la realidad, y por eso se vio un poco apabullada por tantos cambios, que logró afrontar con la compañía del empresario con el que contrajo matrimonio a fines del 2020.

El 14 de abril por la noche Belén asistió al ciclo de Germán Paoloski, donde dejó algunas declaraciones más que llamativas.
Una tragedia la sacude y opaca su felicidad familiar
Días atrás trascendió que la exesposa de Fabián Lencinas, y madre de sus hijas mayores, falleció de manera totalmente inesperada, lo que obligó a que Belén Francese, su hijo y su marido se trasladen hacia Mendoza para contener a las pequeñas, además de hacer los arreglos correspondientes para ver cómo continuarán sus vidas ahora.
Se vienen tiempos difíciles para la famosa, los cuales sin dudas podrá superar con el optimismo innato que posee. Fuerzas.