Pepe Cibrián no vive buenos momentos luego del escándalo que ha surgido por su boda con Nahuel Lodi, un joven hombre con el que se casó hace poco más de un mes.
Primero, el director teatral tuvo una dura pelea con Georgina Barbarossa, quien era la madrina de su casamiento, luego de que la conductora de Telefe dejara entredicho que Lodi era un "caza Fortunas" y que dudaba de su amor hacia Pepe Cibrián. Finalmente, el actor decidió ponerse del lado de su amor y tachó a Barbarossa de la lista de invitados.

En una entrevista con Susana Roccasalvo, Cibrián aseguró que la separación era "inminente".
Hace pocos días, el programa "Intrusos" reveló un polémico video donde Nahuel Lodi estaba a los besos con un joven en un boliche. Según la declaración de Pepe Cibrián, esto ocurrió en su despedida de soltero y fue razón definitiva para iniciar una separación.
Ahora, el reconocido dramaturgo no vive buenos momentos de salud tras haber sido atendido de emergencia por una descompensación que sufrió cuando se encontraba en Córdoba por unos compromisos laborales. Según el relato de Cibrián, sufrió una "crisis emotiva" por el duro momento que está transitando.
"Tuve un problema del corazón. Llamé a la guardia y recién mi médico de Buenos Aires me dijo que no me preocupe y que haga reposo, que no trabaje por dos días y si al tercer día todavía no me siento bien, me tendría que internar", le explicó el hombre oriundo de La Habana al medio Clarín.
Pepe Cibrián en el ojo de la tormenta
Además de la infidelidad, el examigo de Georgina Barbarossa y Carmen Barbieri también ha tenido que lidiar con los rumores de los medios de comunicación, ya que en el programa "Intrusos" revelaron que Lodi no habría querido salir de la propiedad donde vivía la pareja y que se encontraba "atrincherado".
En repetidas entrevistas, el director de "Drácula, el musical" negó rotundamente esta versión y alegó que Nahuel se fue hace unos días de su casa y, aunque trató de comunicarse con él para solucionar dichos problemas, la expareja de Santiago Zenobi prefiere no saber nada de él.