La crianza de suculentas es algo que llama la atención cada vez más a las personas que comienzan a fanatizarse con el cultivo de plantas de interior para embellecer sus hogares, pero también para aquellos coleccionistas que valoran como estas hermosas plantas crecen sin tanta atención.
Pese a que sus necesidades no sean tan demandantes, la suculenta está expuesta a algunas plagas y hay una de ellas que puede ser atroz. Uno de los síntomas que podemos detectar en las crasas son las manchas negras en sus hojas y muchas veces la apariencia de hojas blandas.

Todos quieren suculentas perfectas.
La realidad en estos casos es que la suculenta fue atacada por una popular plaga. Se trata de una mariposa llamada Callophrys Xami, la misma comienza a atacar las hojas más carnosas y si puede se apodera de los nuevos brotes, por lo que deberás prestar atención.
Otras causas para el malestar de las suculentas
Revisar tus plantas y conocerlas muy bien te va a ayudar a detectar otros posibles daños.

Callophrys Xami.
Exceso de riego: las hojas de las suculentas son carnosas porque tienen agua en su interior y también en el tallo, es por eso que un exceso de riego al contrario de ayudarlas las llevará a la pudrición.
Sobreexposición al sol: las suculentas que crecen bajo la luz del sol la soportan siempre, sin embargo las que están acostumbradas a la luz filtrada o a los interiores si son expuestas repentinamente bajo el sol pueden llegar a sufrir daños.

Las manchas pueden confundirse con otros daños.
Lesiones: manipularlas inadecuadamente, rozarlas con torpeza o cortarlas mal puede llegar a provocarles algunas manchas en sus hojas. Prestá atención a la manifestación de las plantas siempre que haya algún trasplante o reacomodes las macetas.
Cómo cuidar las suculentas
Inspección visual: deberás revisar tus plantines regularmente para detectar la presencia de insectos. Buscá orugas, huevos, larvas, telas de araña etcétera, que pueden afectar tus plantas.

Revisá tus plantas para detectar sus males.
Eliminación manual: siempre que encuentres algo que pueda dañar a las suculentas, quitalo manualmente. Usá guantes o pinzas para evitar el contacto directo entre tu piel y las plagas.
Usá insecticidas naturales: ayudarás al cuidado de tus plantas, ya que no las dañarás con productos químicos e insecticidas agresivos.

Con estos tips lograrás plantas sanas.
Identificá los insectos: tené en cuenta que siempre es importante identificar correctamente las orugas, ya que algunas veces las que se llegan a eliminar no causan ningún daño a las plantas y, por el contrario favorecen la biodiversidad de los jardines.