Barby Franco sin duda atraviesa uno de los momentos más felices de su vida, ya que no solamente encontró el amor en Fernando Burlando, sino que se convirtió en madre de Sarah después de muchos tratamientos de fertilidad que no daban resultado.
La modelo y el abogado no han dudado en presumir la belleza de su hija de apenas dos meses de nacida, aunque también hay alguien muy especial en la vida de Barby Franco y Fernando Burlando que se ha robado la atención de los medios de comunicación. El personaje del que hablamos es nada más y nada menos que la madre del letrado, Marila.
Marila, suegra de Barby Franco, se ha robado la atención de los medios por algunos problemas de salud que ha tenido y que ha mantenido en vilo a sus allegados, aunque esta vez la historia fue diferente, ya que fue nombrada en el programa "Secretos Verdaderos" por un costoso regalo que le hizo a la nueva pareja de su hijo.
Se trata de un collar de perlas negras muy costoso que la misma influencer había publicado en sus historias de Instagram hace algún tiempo atrás, pero la verdad es que muy poco se sabía de la historia que hay detrás de este especial obsequio.

Según la madre de Burlando, las perlas negras traen suerte en la vida.
"Es un collar entero, creo que tiene más de 50 perlas, me parece porque es larguísimo. Lo tengo guardado en un lugar muy especial de mi vida. Me lo regaló en el cumpleaños 50 del hermano. Estaban los tíos, la madre, los sobrinos", dijo la mediática en una entrevista en el programa "Secretos Verdaderos".
Las perlas negras y su historia especial
La leyenda reza que las perlas negras son más costosas porque representan las lágrimas de Adán, mientras que las blancas serían las de Eva. Este tan buscado y preciado objeto en el mundo de la joyería es de un precio más elevado porque "es mucho más difícil que los hombres lloren por emoción o tristeza".
A pesar de las historias, Fernando Burlando relató que para su madre tenía un significado tan especial que pensó que jamás lo iba a regalar, y que fue una sorpresa incluso para él cuando se lo quiso obsequiar a su pareja. "Ella lo compró hace mucho, lo trae de Europa, yo pensé que era uno de los objetos que no iba a regalar jamás porque hay toda una historia detrás de él", confesó.