Están de moda, son versátiles y, además, las suculentas son una de las especies de plantas más fáciles de cuidar y que menos mantenimiento requieren. Sus hojas y tallos no precisan mucha atención y se adaptan a cualquier tipo de suelo.
Por ello, a la hora de preparar la tierra para las suculentas, será imprescindible seguir ciertos consejos. Por un lado, lo básico es retirar todas las malas hierbas y las rocas cuando trabajen con crasas.

La tierra debe estar bien trabajada.
Según los expertos en suculentas, hay que eliminar todas las malas hierbas, los palos grandes y las piedras de la tierra, además de las raíces; el suelo debe estar libre de restos o materiales.
También, será importante conocer el proceso de siembra, ya que no todas las semillas deben ir directamente a la tierra. En el caso de las plantas carnosas, se manejan por esquejes y gajos a los que habrá que separar para que echen raíz.

Se sugiere agregar abono y fertilizantes.
Otro detalle importante es que se deberá fertilizar adecuadamente. La tierra debe abonarse con el producto correcto, como los preparados específicamente para estas plantas. Y se sugiere buscar uno natural.
Otro punto es no regar en exceso, dado que esta especie se adaptó a sobrevivir a periodos de sequía. Mucha agua puede ser más perjudicial que beneficiosa: la tierra quedará empepada y eso puede pudrir las raíces.

Antes del trasplante, debe prepararse la maceta.
Trabajo en la tierra
Es fundamental a la hora de ver crecer nuestras suculentas lozanas que antes de cultivarlas se trabaje en la tierra y se desmenuce adecuadamente. Si no se hace como corresponde, puede que esta se apelmace.

Crecerán mejor con un buen sustrato.
Las raíces de las crasas necesitan absorber los nutrientes y el agua, entonces, será importante tomarse el tiempo para remover bien la tierra. Se puede utilizar una manguera de jardín, pero no hay que romperla con demasiada fuerza.