La Hoya Kerri, o más popularmente conocida como planta del corazón, es una suculenta perfecta para regalar a esas personas amadas. No necesariamente tiene que ser a tu pareja, ya que representa el amor en general y tiene mucho significado sobre las relaciones, cómo hacerlas crecer y mantenerla en el tiempo.
Esta suculenta lleva su nombre popular, debido a que sus hojas carnosas tienen la forma de un corazón. Además, cuenta con una flor conocida como ‘de cera’, por su larga durabilidad y el brillo, que desprende un aroma característico y muy rico.

También se conoce como corazones de Hoya.
La suculenta del corazón es originaria de Tailandia, es una planta trepadora, y generalmente crece en los tallos de los árboles, aunque también puede cultivarse en una maceta. Si recibiste esta crasa de regalo o tenés pensado regalar una, aquí te dejamos una breve guía con sus cuidados básicos.
Riego
Como cualquier suculenta, el exceso de agua puede matarla rápidamente. Antes de regarla, siempre verifica que el sustrato este completamente seco. Si bien no existe un tiempo estipulado, ya que depende del clima y otros factores, generalmente cada tres o cuatro semanas sería lo estimado. También, si ves que las hojas se arrugan un poco, es momento de darle agua.

A veces se denomina corazón de la suerte.
Luz
Es una planta de interior, que puede florecer todo el año con los cuidados correctos. Para lograrlo, es importante que reciba buena iluminación natural, por lo que hay que ubicarla cerca de las ventanas. Si vas a exponerla a la luz directa, tené en cuenta la temperatura del día, debido a que podría quemarse si el sol esta muy fuerte.

Puede medir hasta 4 metros.
Sustrato y maceta
Para que no tenga problemas de humedad hay dos ítems que deberás seguir: un sustrato específico para suculentas y una maceta con buenos drenajes. Recordá que es una suculenta de crecimiento extremadamente lento, por lo que no necesita ser trasplantada muy seguido. De acuerdo al tamaño del recipiente que elijas, será el tiempo que podrá permanecer allí hasta ser cambiada a uno más grande o dividida en otras macetas.