Días atrás, Ángel de Brito se mostró muy enojado por el gesto que tuvo El Trece para con él al no querer que Paula Chaves fuera a “LAM” cuando ya tenía una entrevista pactada. No es la primera vez que le sucede algo así al periodista con alguna figura de dicha señal de aire. Ayer, pasó algo similar con Fede Bal, solo que esta vez el canal de Constitución no tuvo nada que ver, sino que fue una decisión de él.
El actor estuvo invitado al programa de Fer Dente “Noche al Dente” y se tomó un momento para saludar a Ángel de Brito y a algunas angelitas. Sin embargo, no quiso ingresar al piso. El presentador de América TV lanzó: “Tenemos un conflicto que se llama Fede Bal. Está acá, en el canal, pero no quiso entrar al estudio. Me dijo: 'no, ¿te parece?'”.

Fede estuvo en América para visitar de Dente.
El periodista continuó: “¿Con quién tenés problema? ¿Con alguien? Nazarena Vélez no vino. Está Marixa Balli, me habló maravillas de vos, pero me dijo 'es incómodo por lo de mi mamá'. Y siguió, 'está Yanina que me va a tirar lo de mi ex y lo del lavarropas'. Y con Estefi está todo bien". Después de este filoso comentario de Ángel, Andrea Taboada fue a buscar al artista a su camarín, pero él se mantuvo en su postura y prefirió no aparecer delante de cámara.
La palabra de Jorge Rial
Después de varios días de internación, debido a un infarto que sufrió en Colombia, Jorge Rial fue dado de alta y regresó al país. El conductor de “Argenzuela” dialogó —a través de mensajes— con Ángel de Brito sobre su salud: “Me puso 'estoy en mi casa. Estoy muy bien. Es un descerebrado el que tiró lo del trasplante’”, expresó. Y continuó: “Ahora quiero descansar. Fue un susto enorme que, por suerte, y los médicos colombianos, logré superar. En este momento, no quiero hablar, me considero un sobreviviente. Ya voy a contar todo, recién lo estoy asumiendo y reconstruyendo. Necesito tiempo para procesar todo, fue muy fuerte lo que me pasó”.
Antes de terminar la charla, el exconductor de "Intrusos" aseguró: “Estoy muy cansado para hablar o escribir. Pasé cinco días en la Unidad de Cuidados Intensivos, y tres más en un cuarto del sanatorio. El viaje fue largo y un día en el Finochietto para terminar los estudios. Todo esto me tocó atravesarlo en otro país, lejos de mi familia y de mis amigos. Cuando reconstruya todo lo que me pasó, voy a hablar. Hoy quiero el silencio. Te mando un abrazo, estoy disfrutando de mi vuelta a la vida”.