El crotón es una planta tropical muy conocida por sus atractivas hojas de colores brillantes. Con su mezcla de tonos verdes, amarillos, rojos y naranjas, es una de las favoritas de jardineros y aficionados de todo el mundo. No solo es superfácil de cultivar, sino que también es de interior como de exterior, lo que la convierte en un complemento versátil para cualquier casa o jardín.

Es de la familia Euphorbiaceae.
¿Por qué elegir un crotón?
El crotón destaca por varias razones. En primer lugar, es increíblemente resistente y sobrevive en diversas condiciones. En segundo lugar, su coloración única añade un toque de color a cualquier espacio vital sin tener que preocuparte por flores que se marchitarán y morirán rápidamente. Por último, es una opción de bajo mantenimiento, perfecta para quienes se inician en el mundo de la jardinería.

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Cómo cuidar tu crotón
Iluminación: si la cultivas en interior, colócala cerca de una ventana donde reciba mucha luz natural. Si la cultivas en el exterior, elige un lugar en el que sí reciba mucha, pero que esté protegida de los vientos fuertes o de la luz directa del sol.
Riego: hazlo con regularidad, pero no la dejes en agua estancada. Esto provoca podredumbre y otros problemas.
Suelo: si las cultivas en interior, utiliza una mezcla para macetas diseñadas para plantas tropicales. Para el exterior, asegúrate de que la tierra drene bien y esté enriquecida con materia orgánica.

El nombre científico es Codaieum variegatum.
Temperatura: prefiere temperaturas entre 20 y 28 grados Celsius. Si la cultivas en interior, aléjala de corrientes de aire o zonas frías. Si la cultivas al aire libre, llévala al interior durante los meses de invierno o si las temperaturas descienden por debajo del punto de congelación.
Poda: para que mantenga un aspecto sano y vibrante, debes podarla con regularidad. Esto no solo mantendrá ordenada a la plata crotón, sino que fomentará nuevos brotes.