Roberto Moldavsky es uno de los cómicos más famosos del país y a pesar de sus pocos años de trayectoria, supo conquistar al público con sus chistes y divertidas historias. El actor trabajó como comerciante hasta hace unos años atrás cuando se anotó para participar en un curso de stand up. A partir de ahí, no paró más. Participó en varios programas televisivos, en películas, en obras de teatro y unipersonales, entre otros proyectos.
La vida personal del capocómico no es tan conocida y optó por mantenerla alejada de las cámaras. Roberto Moldavsky tiene dos hijos, Galia y Eial Moldavsky, que eligieron seguir los pasos de su padre, aunque en distintas áreas. En el caso de la sucesora del productor, quien tiene 28 años, tiene su propio show en Blender TV, y dos semanales en Gelatina, y en Futuröck. La joven estudió periodismo en TEA y sociología en la UBA. Además, trabajó en varios ciclos radiales.

Foto retro: Roberto con sus dos hijos de pequeños.

Roberto con sus dos hijos, Galia y Eial.

Eial se transformó en uno de los influencers más seguidos por los internautas.
En el caso del hijo varón de Roberto Moldavsky, Eial se hizo conocido gracias a los posteos que subía en sus redes sociales, muchos de los cuales se volvieron virales. El joven se convirtió en todo un influencer en Instagram y Tik Tok, donde comparte videos resumidos de algunas ideas y pensamientos de grandes filósofos, pero en un tono divertido, descontracturado y relajado. La razón por la que comenzó a hacer esto el heredero del conductor es porque quería volcar todos sus conocimientos en filosofía, carrera que estudió en la UBA, de una manera humorística.
El tierno mensaje que recibió Roberto Moldavsky
La semana pasada, Roberto Moldavsky cumplió años y su hijo Eial le dedicó unas lindas palabras en su cuenta de Instagram. El influencer hizo una profunda reflexión sobre el importante legado que le dejó su padre y la enseñanza para que emprenda su propio camino: “Crecí con mi viejo, conviví con mi viejo, laburé con mi viejo. Él me abrió las puertas de todo y, ahora también, de esta vida de invitado en un mundo al que no me queda claro cuánto pertenezco. Este es el primer año que no laburamos más juntos, el primer año sin paraguas, sin teatro, sin ir juntos a notas, sin ese enorme dique de contención que es tener un padre extremadamente gracioso. Si parte de crecer es irte de tu casa, yo me llevé mi casa al trabajo y este año me mudé”, empezó su relato.

Padre e hijo comparten el talento humorístico.
El joven continuó: “Me fui y me llevé todo lo que me enseñó mi viejo: que un buen grupo mata un rejunte de excelentes que se llevan mal. Que la guita está para gastarla en la gente que querés. Que la familia es un refugio impermeable y la casa de mi viejo un lugar para descansar de los golpes que te da crecer. Hoy cumple años y yo sé que recibo infinito y doy poco. Y sé que para vos los padres son un espejo obligatorio que tratamos de evitar, pero a mí, por suerte, me tocó uno bastante piola. Y aunque sé que tenía que irme, nos extraño. Te quiero, viejo. Feliz cumple”.