León Gieco sigue activo en la música, mundo en que se ha convertido en un referente de los géneros populares. Además, ha participado en varios proyectos relacionados con la juventud y en difundir aspectos culturales en diferentes provincias.
El cantautor de “La cultura es la sonrisa” también ha querido dedicar tiempo a su familia, pues se convirtió en una inspiración para la carrera de su hija, Joana Gieco, quien siguió sus pasos en el arte musical. Por eso, León Gieco ha querido guiarla para que pueda encontrar su propio sonido.

Padre e hija han tenido la oportunidad de hacer música juntos.
Gracias a eso, la intérprete aprendió a tocar el piano y la guitarra y tuvo la oportunidad de probar su talento en diferentes géneros como el metal, la música clásica e inclusive el folclore. La hija de León Gieco no quiere que los estilos musicales sean una limitante para su arte.
A sus 23 años ya ha brindado recitales en diferentes escenarios de la capital en compañía del guitarrista Alejo León. “Mi viejo siempre me decía: ‘Los Beatles con tres notas hicieron un quilombo bárbaro’. No hace falta que sea algo complejo, fácil para conmoverte”, expresó sobre su estilo de composición.

Joana toca varios instrumentos, incluyeso el piano.
Joana pudo estudiar composición musical en el Conservatorio Nacional de Música, por lo que se basa solo en los instrumentos, sin voces y con sonidos acústicos. “Se dio así ahora, pero no quiere decir que no vaya más adelante a incorporarse la guitarra eléctrica y el teclado”, comentó.

Joana canta en dúo con Alejo León.
Los aprendizajes que León Gieco le transmitió a su hija
En una entrevista para Página 12, la arreglista admitió que es muy difícil definir todo lo que ha aprendido de su padre. “Va por un lado que no es muy intelectual. Pero hay algo que me transmitió, que es la visión de la amplitud musical. No cerrarse a una sola cosa, sino rescatar de cada género y cada tipo de música su valor”, explicó.
Por último, afirmó que su padre le enseñó a respetar cualquier tipo de música, por lo que sabe que puede transmitir diferentes emociones sin importar la composición que utilice o los instrumentos que la ayuden a musicalizar.