El nail art tiene tantos diseños y estilos como la imaginación y la inventiva lo permiten. Este tipo de manicura artística impone cada temporada ciertos colores o dibujos, pero aun así deja libre la creación. En el último tiempo, las técnicas minimalistas, con efectos metalizados y los brillos, entre otros, marcaron tendencia.
Gracias a las redes sociales, ciertos estilos provenientes de países muy lejanos se convierten en furor y se imponen por sobre el resto. Uno de los nail art que más llamó la atención y que más se extendió fue la manicura rusa, que lleva ese nombre debido a que proviene de Rusia. Desde el punto de vista técnico, se realiza con torno y se busca una limpieza profunda de la uña al quitar totalmente la cutícula. De acuerdo con los expertos en el tema, al hacerlo en el modo seco, no se utiliza agua y al aplicar de esta manera el esmalte, el arreglo de las uñas dura más tiempo. Esto representa una ventaja, ya que al no ser tan frecuente, la uña se endurece más y se conserva mejor.

La característica principal de la manicura rusa es la eliminación de la cutícula.
A diferencia de otros tipos de nail art, en el caso de la manicura rusa solo los profesionales pueden realizarla, dado que se requiere el uso de herramientas, por lo que se recomienda no intentar esta técnica en casa. Como ya dijimos, en esta manicura artística se usa un torno para el proceso de limado y para dar forma a las uñas de forma rápida y precisa. De esta manera, quedan totalmente limpias, se suavizan las irregularidades de la superficie y el resultado son unas uñas pulidas y uniformes.

Esta nail art tiene sus ventajas pero también sus desventajas.
Los expertos no recomiendan este nail art: los motivos
A pesar de que este nail art ruso se puso de moda en el último tiempo y marca tendencia con su técnica de pulido, lo cierto es que los expertos no lo recomiendan. Hay varias razones: al hacerlo con el esténcil, es muy fácil que se dañe la capa superior de la uña, incluso que la cutícula se corte de más y ponga en riesgo la salud de la misma. Las cutículas son parte de la piel y cumplen una función, por lo que al eliminarlas se corre el riesgo de generar problemas en las uñas.

Los expertos no recomiendan la manicura rusa porque aumenta el riesgo de sufrir alguna infección.
Para los especialistas lo mejor es continuar con la tradicional con agua, ya que de esta manera es mucho más fácil y más cuidadoso a la hora de remover la cutícula y perigeo. Además, se evita lastimar la capa de la uña por un limado excesivo, como se hace en la manicura rusa.