Dentro del mundo de las plantas y suculentas, hay muchos detalles a cuidar y conocer, sobre todo para mantenerlas lo más saludables posible. Y como también hay que pensar en el bolsillo, porque todo se transforma en dinero, encontramos una opción para que puedas tener un abono casero para tus plantas de una manera muy fácil y rápida.

Romper con martillo.
Lo primero que vas a hacer es reunir estos materiales: macetas viejas que tengas y que no uses, martillo y tierra para tus suculentas. Con estos tres elementos vas a construir un súper abono casero y vas a ver los tremendos resultados que vas a lograr. Vas a retirarte a algún lugar al aire libre, preferentemente, y no solo por el ruido que vas a ocasionar martillando, sino para que tengas espacio y no te lastimes. Tendrás que tener mucho cuidado con esto.

Triturar.
Lo primero que vas a hacer es colocar las macetas viejas sobre el piso, que tenga unos diarios o algo que sirva como base para no romper la cerámica, y vas a comenzar a martillar muy bien. La idea es que todo quede muy triturado. Cuando termines esta acción, vas a mezclar las macetas machucadas con la tierra de plantas que tengas en casa y te vas a ayudar con las manos, así se mezcla todo.

Mezclar con abono.
Estas macetas trituradas pueden ir mezcladas con carbón vegetal, hummus o tierra negra que tengas en casa o puedas conseguir, y vas a lograr esta mezcla buenísima para tus suculentas. Todo lo que hagas será para el bienestar de tus plantas y eso es lo importante. En vez de tirar a la basura tus macetas viejas, las podés usar para esta opción, ya que es algo muy económico porque no tenes que gastar dinero en un vivero y en minutos tendrás tu abono casero.