Una de las verdades absolutas para la televisión es que donde esté Iván de Pineda habrá éxito, ya que la figura es una de las más queridas por el público y por los integrantes del mundo televisivo, eso se debe al carisma y a la forma única de ser que tiene.
El año pasado, Iván de Pineda regresó a la conducción con un formato sumamente divertido. El conductor de “Escape Perfecto", logra entretener a los televidentes con juegos y muchísima adrenalina, además de envidiables premios. La novedad que más alegra a todos fue el anuncio que hizo Telefe en su cuenta oficial de Twitter.

El presentador que todos quieren en la TV.
“El año empieza con todo. Grandes desafíos a toda velocidad”, escribieron y revelaron que Iván de Pineda estará también los sábados al aire. De esta manera, quedó confirmado que de lunes a sábados a las 21:45 se proyectará el ciclo y los domingos a las 21:15.
Cabe destacar que el día que se sumó a la grilla es por la salida de “PH: Podemos Hablar” que tuvo su última emisión el sábado 30 de diciembre. En la red social muchos televidentes se manifestaron e incluso algunos likearon un comentario en particular: “Cómo empezar a quemar un programa”.

Habrá que ver si Telefe mantiene a Iván de Pineda al aire durante todos los días hasta el regreso de Andy Kusnetzoff o hasta una nueva organización en la grilla.
Iván de Pineda habló de su pasión
El modelo de Versace dialogó hace poco con La Nación y se refirió a algunos hábitos que no cambia por nada. Iván de Pineda fue consultado innumerables veces sobre su formación profesional, sus viajes, su experiencia como modelo internacional. Sin embargo, hay algo que todos destacan en él y no nos referimos a su belleza física, sino a su inteligencia.

Con un increíble atuendo volvió a desfilar para Versace.
Cuando era niño, tenía una miopía avanzada que todavía no era operable y tampoco podía usar lentes de contacto porque no existían, por lo tanto no podía hacer deportes y lo que le quedaba era la lectura. Iván de Pineda confesó que leía todo lo que llegaba a sus manos, “Hasta las enciclopedias”. Eso le abrió un camino único y se convirtió en un voraz lector.
“Me encanta leer, es mi manera de sustraerme de un montón de cosas, de bajar a tierra”, dijo y contó que antes de dormir necesita leer y que, a veces se fija un límite porque tiende a leer sin parar y podría pasar la noche en vela.

Iván lleva una vida profesional pero muy tranquila.
“Me voy corriendo el límite, me digo: ‘Hago 20 páginas más y corto’, pero siempre me estiro”, dijo. Para él, la lectura es algo único, tanto así que llegó a leer más de un libro por semana y en viajes suele tener ejemplares en formato digital.