Tener las plantas en tu casa con una apariencia soñada es totalmente posible y no hace falta que te internes en un vivero para buscar ejemplares específicos, ya que con un ingrediente que tenés en tu cocina podrás hacer florecer a todos tus plantines.
Presta atención a los tips que presentamos en esta nota para que puedas hacer crecer más y mejor tus plantas y que de esta forma cada una de las especies que tengas puedan llenarse de hermosas flores. La clave está en preparar un abono casero y saber utilizarlo en el tiempo preciso.

Se consigue en supermercados.
Para lograrlo, mezclá una cucharada de canela en un litro de agua, disolvé bien y regá las plantas cada 15 días. Tené en cuenta que, si no tenés muchas variedades para regar, podés preparar la mezcla a la mitad o a la tercera parte.
Usos de la canela en el cultivo
Previene enfermedades fúngicas: las propiedades que tiene esta planta ayudarán a prevenir y a controlar las enfermedades que tengan tus especies en maceta. Espolvoreá un poco de canela en el suelo alrededor de las plantas o rociarlas con el agua preparada anteriormente.

Tus plantas lucirán más saludables.
Ayuda al enraizamiento: este es uno de los trucos más propagados, ya que se dice que para estimular el enraizamiento en un esqueje. Se debe poner canela en uno de los extremos, esto también reduce el riesgo de infecciones y ayuda al crecimiento de la planta.
Repelente de insectos: al tener un aroma que se destaca, la canela puede ayudar a mantener alejados algunos insectos, espolvoreá canela alrededor de las plantas o rociarlas con el abono preparado anteriormente.

Prepará a conciencia el agua de riego.
Fertilizante: gracias a los nutrientes que tiene la canela como el fósforo, nitrógeno y otras variedades tus plantas van a crecer más y mejor.
Impulsa la germinación: la canela funciona para que las semillas germinen más rápido, así que te recomendamos mezclar un poco de canela con tierra y así notarás que tus plantas van a crecer más sanas y rápidamente.

Revisa tus plantas periódicamente.
Mejora el suelo: además de combatir hongos y bacterias perjudiciales, ayudará a la tierra con ciertos beneficios, pero recordá que no es un sustituto de los cuidados que tenés que darle a la tierra como el riego, la observación y el abono equilibrado.