Hay ocasiones en las que las cosas no salen según lo planeado y nos encontramos ante situaciones difíciles de afrontar, sobre todo cuando se trata de lo económico. En ocasiones, esto se relaciona con la energía negativa que nos transmiten otras personas, lo cual puede llegar a obstaculizar oportunidades o incluso puede tener repercusiones en el interior del hogar, sea por temas de relaciones o de salud.
Si bien hay diversos rituales que pueden ser útiles contra la energía negativa, en esta oportunidad nos centraremos en uno que no solo es sencillo de hacer, sino que también requiere de dos elementos que seguramente tenés en tu casa. Se trata de carbón común, ese que usás para el asado, y vinagre blanco o de alcohol, los cuales tendrás que acompañar con un poco de agua.

La energía negativa puede traerte problemas de ánimo
De acuerdo con el usuario de Instagram @romi_puentealalma, lo que tenés que hacer para combatir la energía negativa es llenar un vaso con agua –el vaso debe ser de vidrio o algún material transparente–, agregar un chorrito de vinagre y pedacitos de carbón. Esta preparación tendrás que dejarla en el lugar de la casa en el que sientas que hay estancada energía.

El carbón es conocido por su capacidad de absorción
Según indica la influencer, la presencia de burbujas en el vaso hace referencia a que la preparación absorbió las energías negativas que había en el hogar, la cual se almacena en los pedacitos de carbón. De hecho, señala que cuando los carbones se llenan de esa energía, se hunden en el vaso, mientras que los que siguen estables en la superficie todavía siguen absorbiendo. De ahí es que, en caso de que no caigan los carbones, se asocie a que hay energía positiva en el hogar.

Así es la preparación de este ritual. Fuente: (@romi_puentealalma)
Para la influencer, el ritual debe realizarse cada una semana para hacer una limpieza del hogar y evitar que se acumule la energía negativa. Cabe mencionar que cuando se cambia el agua, hay que seguir un procedimiento. El agua debe tirarse en el inodoro y el carbón a la basura, de manera que ambos terminen afuera de la casa sin dejar rastros.