La jardinería le presenta diferentes tipos de etapas a los que comenzaron como aficionados. Después de haber ingresado a este mundo con la colocación de alguna planta que logró tener un buen desarrollo, llega el turno de animarse a reproducirla mediante sus esquejes, un proceso muy común dentro del área.
Pensando en qué tipo de vegetal es el ideal para iniciar ese camino, el que pica en punta es el Ficus Lyrata, ya que dicho procedimiento es muy sencillo y no requiere ningún tipo de inversión. Se puede hacer cortando una parte sana del tallo para que logre crecer a partir de los cuidados óptimos. Seguí los siguientes pasos y tendrás esa planta que tanta vitalidad le da a tus espacios, con sus hojas gigantes que aportan a la decoración.

El corto debe darse después de limpiar el tallo.
Lo primero que hay que lograr es limpiar muy bien la zona que vamos a intervenir. El lugar del tallo en el que aplicaremos el corte dependerá de dónde quieras que la nueva hierba empiece a desarrollarse. Retiraremos las hojas de la parte inferior y pasaremos la tijera de jardinería justo por el sector donde se visualice un nodo. Sacaremos el resultado y lo comenzaremos a tratar.

Debe renovarse su agua cada siete días.
El paso siguiente será colocar lo que cortamos en un recipiente que tenga el agua suficiente para cubrir buena parte de la superficie. Preferentemente, el mismo deberá ser transparente, ya que será fundamental entender cómo va creciendo para saber si el proceso natural de la planta será exitoso o no. La ubicación debe ser en un lugar luminoso, pero no bajo del sol, y la hidratación debe modificarse todas las semanas.

La luminosidad es clave en ese proceso.
Es ideal
Si tu intención es reproducir el Ficus Lyrata es porque posiblemente ya hayas tenido uno que demostró ser ideal para tener en tus espacios. Una de esas principales ventajas es que su cuidado representa muy poca exigencia para alcanzar el crecimiento ideal.

La planta puede alcanzar los 10 metros de altura
Así como se destacó la luminosidad en esos instantes iniciales de la planta, eso se debe seguir respetando en sus diferentes etapas vitales (siempre resguardándolo del calor extremo). En cuanto al riego, el agua debe estar a temperatura ambiente, siendo rutinaria en verano y semanal en invierno.