El Anturio es una planta neotropical que posee entre 600 y 800 especies. Se descubrió en Costa Rica, aunque se originaron en Colombia y en Ecuador. Su principal atractivo son sus flores preciosas, que parecen incluso de plástico por el brillo que tienen aunque son verdaderas.
Muchos las adquieren por su distintivo y debido a que siempre son un gran complemento para la decoración, ya que no son tan difíciles de mantener. A estas plantas les gusta la abundante humedad, más allá del aire del lugar en el que se elija ponerlas, siempre es importante tener en cuenta que vienen de espacios selváticos.

El Anturio es muy simple de propagar.
Lo mejor para el Anturio es utilizar pulverización con agua baja en cal en sus hojas, otra buena técnica es el plato con agua debajo de la maceta para que vayan absorbiendo según la necesidad, de esta manera se evita el encharcamiento del sustrato que tampoco conviene.
También deberías saber que se trata de una especie que se puede propagar para que tengas más de una en casa. Es tan sencillo que ni te lo imaginás, podrías aprovechar esta época, cuando el crecimiento es muy abundante, y vas a descubrir cómo produce hojas a montones.

Solo tenés que extraer una hoja.
Lo que tenés que hacer es buscar unas tijeras o un cuchillo previamente desinfectado y buscar en tu Anturio alguna hoja que sea grande, pero que no esté seca. Vas a cortarla simplemente con mucho cuidado al ras del tallo sin dañar el resto de la planta.

En unas semanas, tendrá raíces.
A este simple esqueje lo vas a enterrar en una nueva maceta, incluso, podés hacer más de uno en la misma separándolos por unos 5 o 6 centímetros. Recordá mantener muy bien la humedad y una tierra fértil y bien mezclada y, al cabo de unas cuantas semanas, vas a ver que le crecen más hojas diminutas. Cuando lo saques vas a notas las pequeñas raíces que ya estarán listas para trasplantarse a otro espacio.