Si hay algo que siempre tenemos en casa, porque es de uso diario, es el desodorante. El mismo puede ser a bolilla, aerosol o crema, dependiendo de tu gusto y necesidad. Sin embargo, cuando los usás, luego los desechás a la basura porque crees que no podés usarlo en algo más. Sin embargo, en esta nota vamos a romper ese mito porque te vamos a compartir un truco buenísimo en donde vas a usar estos envases de desodorantes para convertirlos en un contenedor súper útil.

Quitá con cuidado la bolilla del desodorante.
Qué es lo que vas a hacer
Lo primero es sacar la tapa del desodorante con una pinza o cuchillo, algo que tenga punta y sea delgado para que puedas colocarlo en los bordes del envase y salga la bolilla de forma fácil. Cuando saques la bolilla, vas a lavar muy bien el envase porque tienen que salir los restos de desodorante.

Sacá la bolilla.
Cuando ya tengas limpio este envase de desodorante, secalo bien y vas a poder poner el líquido que quieras transportar. En este caso, se eligió el jabón líquido porque siempre te sirve tener en tu cartera un contenedor para cualquier imprevisto, más si tenés que salir de viaje. Otro de los ejemplos es el alcohol en gel o alguna crema en específico que quieras conservar allí. Lo mejor de todo es que es un envase chico y no pesa casi nada.

Llená el envase con lo que vos elijas.

Cerrar.
Cuando termines de colocar ese líquido que elegiste, vas a volver a colocar la bolilla de una forma muy fácil y vas a tener que probar sobre tu piel cómo sale este producto. Lo bueno es que al desprenderse esa bolilla del envase, no deja de cumplir su función de roll on y te va a venir espectacular para seguir usándolo, pero con productos que te sirvan en plena calle y a cualquier hora del día.