¿Notaste que tu césped está perdiendo su color y cuenta con una apariencia muy desmejorada? Los expertos en botánica desvelaron que existen unos insectos pequeños que tienen la capacidad de pasar desapercibidos en cualquier jardín, pero son capaces de hacer estragos en tu espacio verde.
Los gusanos tejedores de tierra son de un color blanco símil sucio, grisáceo o canela, pertenecientes a la especie Phyllophaga, que se caracterizan por alimentarse de las raíces de las hierbas. Es decir, se comen el primer órgano embrionario de la planta que se encuentra justo debajo de la superficie del suelo.

Postal ilustrativa de cómo se ven los gusanos tejedores de tierra resguardados bajo el suelo.
Cómo detectar y combatir a los gusanos tejedores de tierra hacen estragos en tu césped
Estos insectos son larvas de una amplia gama de escarabajos escarabeidos; por eso, al completar su ciclo vital se convierten en estos bichos. No obstante, antes de su increíble transformación, llegan a dañar el pasto tras nutrirse de las raíces del césped durante la estación de la primavera.

De esta manera, tu césped perderá el color y textura.
Cabe resaltar que los gusanos tejedores de tierra se "resguardan" del crudo frío en época de otoño-invierno y, en efecto, cavan como una especie de "túneles" para entrar en su fase inactiva. A principios del verano, estos insectos dejan de alimentarse del pasto y esperan a transformarse en escarabajos adultos, aunque esto afecta a la hierba y muchas veces termina eliminándola.

Imagen de un gusano en la superficie del pasto.
¿Qué hacer para que los gusanos tejedores de tierra no dañen tu césped? Son unos insectos devoradores de raíces y tallos, por lo que podés notar cómo la hierba va perdiendo su color verde intenso a un amarillo oscuro. Atención aquí, ellos suelen alimentarse de noche y los especialistas en jardinería recomiendan atacarlos en este momento.
Se aconseja usar durante la tarde/noche un insecticida en gránulos, concentrados o para rociar sobre las plantas afectadas. Estos tipos de productos cuentan con instrucciones específicas y, en caso de querer lograr un mejor resultado, se puede recurrir a una poda de las zonas más deterioradas. El tratamiento puede tardar unos tres meses aproximadamente, pero es importante seguir protegiendo y cuidando del pasto a futuro.