Si querés cubrir los muros de tu casa con alguna planta trepadora que aporte no solo frescura y belleza al espacio, sino que también sea fácil de cuidar y requiera un mantenimiento mínimo, entonces la especie ideal para vos es la Eugenia. Es un género de plantas con flores que pertenece a la familia Myrtaceae y se distribuye en regiones tropicales y subtropicales.
Este arbusto ornamental perenne se caracteriza por tener hojas de color púrpura en los brotes más jóvenes y verde intenso en las ramas maduras. Asimismo, la Eugenia tiene un porte muy atractivo gracias a sus ramificaciones y su forma cónica. A través de la poda, se le puede dar la forma que uno desee, lo que la convierte en una especie perfecta para el paisajismo. Otra de las ventajas de este árbol es que su follaje denso y abundante es ideal para cercar la casa y protegernos de los vecinos chismosos.

Creá un cerco vivo con la Eugenia y llená tu jardín de color.
La Eugenia myrtifolia es una planta muy fácil de cuidar. Aquí te mostramos una guía básica para que este arbusto policromático, que adopta un tono diferente en cada estación, crezca fuerte y sano:

Verdes, rojizos u ocre son los colores en los que se tornan las hojas de la Eugenia.
Luz: prefiere lugares sombríos o con luz durante la mañana, aunque se adapta también muy bien a pleno sol.
Riego: debe ser poco frecuente, pero con bastante agua. Evitar los excesos de agua, ya que puede ocasionar la presencia de hongos o la perdida de hojas. Lo mejor es dejar secar el sustrato y recién volver a regar. Durante la etapa de crecimiento se debe aumentar la regularidad del riego
Sustrato: prefiere suelos fértiles y bien drenados.
Floración: durante primavera-verano.
Cómo cultivar la Eugenia
Reproducir la Eugenia es muy sencillo y no requiere tantos conocimientos en jardinería. La propagación de esta especie puede realizarse por semilla, injerto o esqueje.

La Eugenia puede crecer como árbol o como planta trepadora, todo dependerá de la poda que se le haga.
Semilla: se siembran en semilleros. La germinación comienza a las 2 o 3 semanas. Las plantas estarán listas para ser plantadas cuando alcancen los 25-30 cm de alto. Al principio presentan crecimiento lento y requieren un poco de sombra.
Injerto: utilizar un cuchillo afilado y estéril para hacer cortes precisos. El corte debe ser en diagonal. Colocar el injerto en un lugar protegido y cálido con luz indirecta. Mantener la humedad constante en el suelo, sin encharcar, hasta que la unión del injerto haya sanado por completo.
Esquejes: cortar un pedazo tierno y vivo de una especie, por ejemplo, un tallo, una rama o un brote. En los árboles de hojas perennes crecen mejor desde los cortes que se toman de las puntas o tallos. Introducirlo en un recipiente con agua o un tarro con tierra hasta que largue raíces. Al tiempo, trasplantar a un lugar definitivo.