Existen varias plantas trepadoras que son ideales para decorar muros, paredes, pérgolas o rejas y llenar de alegría y color los espacios. Entre esas opciones, se encuentra una especie que es muy vistosa y que a menudo suele ser confundida con la glicina debido a que tienen un aspecto similar. Se trata de la Petrea volubilis, también conocida como Machiguá, flor de Santa Lucía, corona o ramo de reina.
La Wisteria, comúnmente conocida como glicina, es un género que incluye nueve especies de plantas trepadoras originarias del este de Australia y de países del este de Asia, como China, Corea y Japón. Por otro lado, la Petrea volubilis es una enredadera perennifolia que proviene de México y Centroamérica, y pertenece a la familia de las Verbenaceae. Aunque ambas plantas se confunden con frecuencia debido al color y disposición similar de sus flores, existen ciertos detalles que las distinguen.

La glicina prospera mejor en climas templados, mientras que la Petrea volubilis prefiere las regiones tropicales y subtropicales.
Las flores de la glicina suelen agruparse en racimos largos, colgantes y muy fragantes, que varían del morado al azul, pero siempre en tonos más suaves. Además, la floración de la Wisteria es generalmente más grande y densa. En cambio, las flores de la Petrea volubilis son más pequeñas, menos fragantes y se presentan en racimos más compactos, con tonos mucho más intensos que van desde el morado hasta el lila.

El desarrollo de la Petrea volubilis es generalmente más moderado en comparación con la glicina.
A pesar de las pequeñas diferencias entre la glicina y la Petrea volubilis, lo cierto es que esta última es ideal para decorar tu jardín. Por eso, en esta nota te ofreceremos una guía básica con todos los cuidados que debes tener en cuenta para que este arbusto semitrepador crezca de manera óptima.
Cómo cuidar la Petrea volubilis
Luminosidad y temperatura: prefiere un lugar a pleno sol o con sombra parcial. Sin embargo, para disfrutar de su hermosa floración, lo ideal es que reciba abundante luz. En zonas muy calurosas, lo mejor es protegerla de los rayos directos del sol. En cuanto al clima, no tolera bien las heladas prolongadas.
Riego: requiere un riego moderado y se debe evitar el exceso de agua y los encharcamientos. Aunque es bastante resistente a la escasez de agua, lo ideal es que no pase demasiado tiempo sin riego.

La Petrea volubilis puede trepar varios metros si cuenta con una estructura para hacerlo.
Sustrato y abono: prefiere un suelo húmedo, pero bien drenado, fértil, suelto, ligeramente ácido y enriquecido con compost orgánico y arena. En cuanto al abono, se recomienda fertilizar desde principios de primavera hasta finales del verano, con abonos ecológicos una vez cada 15-20 días.