A comienzos de este siglo, el fútbol argentino tenía una gran cantidad de delanteros que marcaban goles durante todos los findes de semana en sus equipos. Algunos de ellos fueron Martín Palermo, Juan Pablo Ángel, Javier Saviola, Bernardo Romeo o hasta Martín Cardetti.
Precisamente, este artículo habla sobre este último, quien tuvo su debut en Rosario Central y al poco tiempo pasó a River. Sin embargo, Martín Cardetti no era muy considerado por Ramón Díaz, su director técnico, por lo que se fue a préstamo a la Unión Deportiva Salamanca para regresar a Núñez en 1999.

Cardetti sueña con dirigir en el fútbol argentino.
Luego de una gran temporada en River Plate, Martín Cardetti se convirtió en jugador del Paris Saint-Germain en 2002, cuando el conjunto francés no era tan poderoso como en el presente. Tras un rendimiento discreto, el exdelantero partió al Real Valladolid hasta regresar a Argentina en 2004 para jugar en Racing.

El exjugador es fanático de los caballos.
Finalmente, en los últimos años de su carrera deportiva, Martín Cardetti fue un trotamundos al jugar en Pumas de México, Gimnasia y Esgrima La Plata, Deportivo Cali, Colón de Santa Fe y Boston River de Uruguay. Terminada su etapa como jugador, el Chapulín decidió convertirse en entrenador, ya que, en la actualidad, desempeña dicha función en Llaneros de la Segunda División de Colombia.

El chapulín ha visitado muchos lugares del mundo.
Martín Cardetti y la dirección técnica
Sin embargo, los primeros pasos para Martín Cardetti como director técnico se dieron en Costa Rica, debido a que en el país centroamericano dirigió a Uruguay de Coronado y a San Carlos. Años después, el exdelantero se fue al fútbol ecuatoriano para hacerse cargo de Mushuc Runa y a Colombia, donde entrenó al Bogotá FC, Santa Fe y Real Cartagena.
Por otro lado, en una de sus últimas entrevistas, Martín Cardetti también apuntó contra su exdirector técnico en River Plate Ramón Díaz: “Todo lo que no me gusta hacerle a un jugador lo aprendí de Ramón Díaz. Al jugador hay que hablarle de frente y si no está en tus planes hay que decírselo. Hay que respetarlo, cosa que no sentía de Ramón para mí”.