A veces no tenés que gastar tanto en tiendas o viveros con productos que prometen ser milagrosos para tus plantas. Con material orgánico y sin demasiados esfuerzos vas a obtener grandes resultados en tus hierbas, por ejemplo, guardando las cáscaras de cebolla.
Preparado de la manera correcta, este elemento funciona como un fertilizante natural que va a hacer que tu jardín luzca muy precioso y sin demasiados gastos. Solamente tenés que seguir los consejos de los expertos en jardinería para llevar tu huerta a otro nivel.

No deseches las cáscaras de cebolla.
Los ingredientes que vas a necesitar para este fertilizante a base de cáscaras de cebolla son los siguientes:
1 taza de agua
Cáscaras de cebolla.

Mirá cómo sirve para tus plantas.
Lo primero que tenés que hacer es juntar la parte más seca de todas tus cáscaras de cebolla; de lo contrario, tendrías que ponerlas a secar al sol para que no fermenten antes de prepararlas porque pueden largar un olor muy fuerte y podrirse.
Las vas a hervir en una olla con una taza de agua y un buen puñado de las cáscaras. Dejá que infusionen por unos 15 minutos y después tapá. Podrían descansar toda la noche para que tome mucho más color.

Un preparado simple.
Al día siguiente la vas a colar, separando solamente el líquido. Podés rociar las hojas de tus plantas o regar el sustrato, ya que se convierte tanto en un fertilizante como en un plaguicida natural. Repele tanto insectos como hongos y otras bacterias que pueden arruinar tu jardín.
Las cáscaras de la cebolla tienen vitaminas que se extraen en el momento de hervirlas e infusionarlas con el agua, tales como potasio y fósforo, dos de los componentes más necesarios para que tus vegetales puedan sobrevivir y desarrollarse.