Si tu horno parece irrecuperable, no te preocupes, porque en el presente artículo, te contamos cómo recuperarlo. Hay un truco sencillo para devolverle su brillo sin usar productos agresivos.
Primero, retirá la puerta para trabajar más cómodamente. También podés quitar la goma de sellado fácilmente. Colocala en remojo con agua caliente, mientras te ocupás del interior del horno.

Con estos tres ingredientes recuperá tu horno y dejalo como nuevo
Para limpiar, necesitás un raspador, esponja metálica y una mezcla en un pulverizador con agua, vinagre de alcohol y una cucharada de detergente. La costra de grasa acumulada por años cede fácilmente con este método. Pulverizá la mezcla sobre las superficies, pasá el raspador y la esponja metálica. De esta manera, la suciedad se elimina sin necesidad de fregar intensamente ni usar químicos fuertes.

El truco está en tener paciencia y utilizar las herramientas adecuadas
A medida que limpiás, mantené las superficies humedecidas y continuá removiendo la suciedad. Una vez que termines, enjuagá y recolocá la goma de sellado. Verás cómo tu horno brilla como nuevo, sin rayaduras y listo para usarse nuevamente. Este método es perfecto para un horno que se usa frecuentemente.

Limpiá sin tanto esfuerzo y con productos que seguramente tenés en tu hogar
El truco definitivo para limpiar el microondas en minutos
Por otro lado, te contamos que si querés dejar tu microondas impecable sin esfuerzo, lo podés lograr de una manera sencilla y fácil.
Solo necesitás un limón, agua y un bol apto para microondas. Exprimí el jugo del limón en una taza de agua y colocá las mitades en el bol. Calentá a máxima potencia durante cinco minutos. El vapor aflojará la suciedad y eliminará los olores. Al terminar, dejá reposar un minuto más y limpiá con un paño húmedo. La suciedad se desprenderá con facilidad, dejando tu microondas como nuevo.