Netflix estrenó varios dramas que eran muy esperados entre los fanáticos debido a las expectativas que crearon desde sus lanzamientos en el mercado coreano. Esta vez, la plataforma agregó series coreanas sobre romance que han llamado la atención por presentar un lado único de Corea y de su cultura.
Uno de los más comentados ha sido "Un negocio virtuoso", una serie coreana de 12 capítulos enfocada en la historia de 4 mujeres que, para sacar adelante a su familia y demostrar sus capacidades, deciden incursionar en la venta de productos para adultos. Todo la historia se desarrolla en un contexto basado en el año 1992, en un pueblo a las afueras de Seúl.

El drama está en emisión en Netflix.
Debido a eso, estas mujeres deben enfrentar el reto del tabú y los prejuicios que causan al ofrecer este tipo de productos, especialmente en una sociedad que se ha caracterizado por ser conservadora y no hablar de temas relacionados a la intimidad en público. De hecho, una de las protagonista aprende que su timidez y el temor al qué piensen los demás será algo que deberá dejar a un lado si desea triunfar. A medida que la serie coreana avanza, la sororidad entre ellas se convierte en un punto clave para alcanzar el éxito.
Otro punto que desarrolla esta serie coreana es el tema de la perseverancia. Para ello, colocan de ejemplo a uno de los primeros grupos de K-Pop, Seo Tai Ji, que recibió críticas por tener una música diferente a lo que se acostumbraba a ese momento, pero al final se convirtieron en artistas que forjaron los cimientos de una industria. A raíz de eso, la protagonista se inspira en ellos y en sus amigos para salir adelante.

La historia cuenta la vida de 4 mujeres.
Una serie coreana bien hecha
Además de los personajes femeninos, sus intereses románticos forman una parte importante de la trama y destacan por el apoyo que le dan a cada una de las mujeres. Los niños son los encargados de esparcir la sabiduría y hacer reflexionar a los adultos para que actúen a la hora de enfrentar sus problemas.

La trama habla de los desafíos que vive una mujer en la Corea conservadora de los 90.
Al estar ambientada en 1992, se puede resaltar la atención a los detalles de la producción, que no solo es evidente en los vestuarios y peinados de los personajes, sino también en los pasatiempos y formas de ver el mundo que existían en esa época y son parte de la trama. Es una historia bien contada que hará reflexionar al espectador sobre la importancia de creer en uno mismo y contar con personas dispuestas a apoyarte, especialmente en los malos momentos.