Para decorar el hogar, no siempre necesitamos invertir una auténtica fortuna. Si bien algunos detalles y objetos pueden ser algo costosos, tal y como puede ser la pintura para cambiar el aspecto de un espacio en su totalidad, sí podemos comenzar con pequeñas modificaciones, tal y como es la que te traemos a continuación, y mediante la cual te resultará posible reciclar esos envases de lavandina vacíos.
En lugar de descartarlos, podés transformarlos en espectaculares macetas, ideales para añadir a tu living y colocar en ellas tus plantas favoritas para que se luzcan por todo lo alto.

Creá en simples pasos estas preciosas macetas. Fuente: (@carminmarce)
Los elementos necesarios para replicar esta preciosa idea de reciclaje son los siguientes: envases de lavandina, cable en desuso, piezas de yenga, pintura a la tiza de color blanco, pintura a la tiza de color negra, stencil con algún diseño o estampa de tu preferencia, tela rafia, pegamento o pistola encoladora, barniz y cúter.

Pinta los envases con el color blanco luego de crear los orificios. Fuente: (@carminmarce)
En primer lugar, tendrás que recortar la parte superior de los envases de lavandina, eliminando la parte del pico y la manija de los mismos. A continuación, deberás crear unos orificios en la base de cada envase, para permitir de este modo que tus plantas se drenen del modo apropiado.

Aplica el stencil de esta manera. Fuente: (@carminmarce)
Posteriormente, será momento de añadir sobre el borde el cable en desuso. Tendrás que cortarlo a la medida y añadirlo a cada uno de los envases. Luego, tendrás que pintar estos recipientes. En este caso, dos fueron pintados en su totalidad de blanco y otros dos de negro.

Para terminar, crea la base de madera. Fuente: (@carminmarce)
Cuando la pintura se haya secado, tendrás que aplicar con el tono contrario al color de fondo el diseño del stencil. Barniza todo para proteger el resultado. Ya listo el diseño, tendrás que colocar en el borde inferior de los envases de lavandina la tela rafia, creando así, valga la redundancia, un borde decorativo de lo más increíble. Por último, con las piezas de yenga forma la base que sostendrá tu maceta, que de este modo ya estará terminada.