Hay ciertas comidas que guardan todo el sabor de las abuelas, y una de ellas, sin dudas, es la pastafrola de membrillo. Aunque hoy en día podemos encontrar versiones de batata o dulce de leche, la más clásica siempre fue la de membrillo, con una masa que se deshace en la boca.
Si estás buscando esta receta clásica, definitivamente debe formar parte de tu recetario de siempre. Con ingredientes sencillos y algunas técnicas, vas a tener para la merienda o los mates, que seguramente te traerá recuerdos de las madres y abuelas.

Pastafrola súper fácil.
Los ingredientes que vas a necesitar para hacer esta receta de pastafrola son los siguientes:
130 g harina leudante
90 g almidón de maíz
1 pizca de sal
200 g azúcar común
150 g manteca o mantequilla
3 yemas o 1 huevo entero
Ralladura de limón y de naranja
Esencia de vainilla
600 g membrillo o batata
Un poquito de agua si la masa lo pide

Un clásico para el mate.
Lo primero que tenés que hacer en esta preparación es comenzar formando un arenado. Colocá en un bol la harina junto con la fécula de maíz, la sal y la manteca, que debe estar bien fría y cortada en cubos. Destruí con las manos hasta que se forme una especie de arena.
Luego, agregá el azúcar e integralo con el arenado. Finalmente, para la masa, incorporá el huevo o las yemas, las ralladuras y la vainilla. Mezclá hasta que se forme la masa. No tenés que amasar mucho para que no quede dura.

Es delicioso.
En el caso de ser necesario, podés agregar agua. Dejá descansar la masa en la heladera un mínimo de una hora. Pasado el tiempo, vas a estirar una parte sobre un molde enmantecado. Por otro lado, vas a derretir el membrillo con un poco de agua hasta que tenga la consistencia de jalea.
Colocá el membrillo sobre la masa y, por encima, vas a estirar pequeños bastones formando la rejilla característica de la pastafrola. Llevá a cocinar al horno precalentado a 180 grados durante 35 a 40 minutos.