Existen plantas que son realmente una joya exótica y si sos un amante de la jardinería, tenés que buscarlas. Una de ellas es la maranta, con varias características que la diferencian del resto. Se dice que existen 30 especies de herbáceas perennes distribuidas por todos los hábitats húmedos de las regiones tropicales.
Aunque esta especie es específicamente tropical, si la zona en la que vivís no es demasiado fría, entonces sí se pueden generar ciertos hábitos para adaptarlas. La humedad será una de las cuestiones más importantes a la hora de desarrollarla y que se mantenga linda.

La maranta es una excelente opción.
Lo más lindo de estas plantas son sus hojas con diseños diferentes y extravagantes. Hay dos épocas en el año en las que hay que extremar los cuidados si queremos que realmente estén bonitas: en invierno, por la calefacción que tiende a secarlas y en verano, en climas secos, habrá que regarlas un poco más, aunque sin abusar.

Cierran sus hojas de noche.
Una cuestión muy curiosa y especial de las marantas es que tienen la capacidad de abrir sus hojas totalmente durante las horas del día para captar toda la luz solar posible y cerrarse durante la noche, como a modo de descanso, es decir, que es casi como si durmieran en esas horas.
Esta estrategia hace que durante la noche puedan conservar la humedad que les llega y seguir creciendo. A este movimiento se lo conoce como nictinastia, por eso mismo es que también se las conoce como las plantas de la oración, muchos las usan para espacios cerrados con este fin.

Les gusta la luz indirecta.
Si estás pensando en conseguir una maranta deberías buscar para ella un ambiente interior que se encuentre lejos de los rayos solares, aunque igualmente iluminado porque les gusta crecer con abundante luz indirecta. Alguna ventana con luz tamizada por una cortina puede ser buena opción.