La decoración del hogar y el reciclaje pueden ir de la mano siempre y cuando tengas la cuota de creatividad y algunos materiales que aprovechar. En esta nota te vamos a ayudar a hacer una maceta que te va a sorprender.
Después de ver este paso a paso, vas a notar que podés usar cualquier contenedor para transformarlo en maceta, ya que los bowls grandes y en desuso también pueden ser maceteros, siempre que los decores con la estética de tu jardín o casa. Se trata de una gran idea.

Resultado final.
Materiales necesarios
Tacho de pintura
Maderas (tablas delgadas)
Sierra
Pegamento de silicona resistente al agua y a la intemperie
Lija
Pintura (opcional)

La inspiración.
Pasos a seguir
Limpiá perfectamente el tacho de pintura para asegurarte de que no tenga restos que puedan resultar tóxicos para la planta. Lijá la superficie exterior para eliminar las asperezas y los residuos de las etiquetas.
Con una sierra, cortá las maderas que deben ser delgadas para poder envolver alrededor el tacho y medí el diámetro del recipiente para que puedas saber cuánto vas a necesitar.

También podés crear algo más tosco.
Recordá dejar al menos cuatro maderas más largas que el resto para que funcionen de patas para la maceta. Aplicá una capa generosa de pegamento de silicona en la parte exterior del tacho de pintura mientras colocás las tiras de madera una por una alrededor.
Presioná firmemente para asegurarte de que queden bien adheridas. Una vez completado este paso, podés asegurar más las maderas al atar una cuerda o una tela alrededor de la maceta. Dejá secar por varias horas.

Si usás ramas, impermeabilizalas.
Corroborá que no hayan quedado restos de pegamento en las uniones de la madera y si quedó con un cúter, retiralo una vez que esté seco para no manchar la madera. De esta manera, tu maceta quedará mucho más prolija.
Si querés, podés aplicar una capa de pintura sobre las maderas para hacer alguna decoración personal. Es recomendable pintarla con algún esmalte que sea resistente al agua o a la intemperie.

Podés usar palos.
Como paso final, con una mecha gruesa de taladro, perforá el fondo de la maceta para hacer las filtraciones necesarias.
Rellenala con tierra y sustrato para poder cultivar la planta que desees. Recordá que, de acuerdo con el tamaño del tiesto, podés elegir la planta a cuidar.