Las suculentas ganaron mucha popularidad en el mundo de la jardinería debido a su belleza única y su facilidad en cuanto al cuidado. Entre las muchas variedades que existen y dentro de las que eligen los fanáticos, está la Sedum rubrotinctum, comúnmente conocida como "dedo de Dios", la cual se destaca por su encanto y sus beneficios únicos. En esta nota te vamos a contar cómo podés duplicarla.

Podés duplicar tu suculenta.
Materiales que vas a necesitar
-1 maceta con sustrato limpio
-Canela
-Suculenta Dedo de Dios
Paso a paso de este truco
Lo primero que tenés que hacer es lavarte y desinfectarte muy bien las manos para que la planta no reciba bacterias y se mantenga sana.

Deditos de la planta.
El paso siguiente será ponerle un poco de canela en la zona donde están los 'deditos' de la planta, que estaban en el tallo de la misma. Para qué sirve esto: va a poder cicatrizar más rápido y hará que no se pudra, algo importante. Vas a tener que dejarlos secar durante dos días en un lugar con sombra, atención a esto.

Hojas enterradas en la tierra.
Cuando se cumpla ese tiempo, es decir, al tercer día, vas a colocar las hojas en la tierra y la zona en donde pusiste la canela, tiene que quedar bien enterrada. Vas a regarla 3 veces por semana y ponerla en un lugar en donde le de la luz, pero no de forma muy intensa.

Las raíces comienzan a salir.
En esta cantidad de días, vas a poder notar cómo las raíces comienzan a salir de esos deditos que enterraste en la tierra. Vas a dejarlos crecer en la maceta y la vas a regar cada tres días aproximadamente para que las raíces se hidraten.

Tu suculenta se va a duplicar.
Cuando pasen algunas semanas, vas a ver que tu suculenta crece mucho, pero durante los primeros 15 días vas a tener que revisar la raíz para ver si no se está pudriendo.